El parto y la desconcertante fase de transición

Fases del parto

En el parto siempre hay un punto de inflexión que desmorona tus creencias, tu ilusión, tus expectativas. La fase de transición, un camino entre la dilatación y el periodo expulsivo. Una frontera visible e invisible capaz de deslucir tu confianza como si de un terremoto imprevisto se tratara.

Hablo de la fase de transición en un parto normal. Una etapa de va desde los 7, 8 cm hasta los 10cm o dilatación completa. En estos momentos las contracciones aumentan de intensidad y duración. Surgen con una frecuencia alarmante cada dos o tres minutos y una eternidad de casi noventa segundos. A todo ello hay que añadir un dolor que desconcierta y desespera a la vez.

Es la fase donde si has decidido tener un parto natural, puedes dudar e incluso pedir a gritos la anestesia epidural.

Sin embargo para las matronas, para mí, observar a una mujer en ese momento conlleva cierta satisfacción. Significa que pronto tendrá a su hijo en brazos. Cierto. Debes saber que esas contracciones tan perturbadoras, anuncian la fase final, igual que una golondrina anuncia la primavera. Anuncia la llegada del expulsivo o ganas de empujar y empujar. Ya lo verás. Sin embargo, a veces no puedo trasmitir esa calma y certeza ante la inminencia del nacimiento porque ella no me cree. Incluso su pareja se alarma al verla tan trastornada. Recuerdo una madrugada y a un hombre con las manos en el cabeza, alterado, suplicándome: ¡Por favor, haga algo por ella! Veinte minutos más tarde, él lloraba de alegría al ver el rostro de su hija.

¿Por qué esta desesperación tan palpable? La magnitud de las contracciones en los últimos centímetros y el comienzo del descenso de la cabeza por la vagina, es de una intensidad arrolladora, desconcertante. Un momento en el que ella siente un desamparo metálico, una singular sensación de partirse en dos, que parece que nada ni nadie puede aliviar.

A menudo se observan breves periodos de somnolencia que desconciertan al acompañante y en ocasiones llevan a despertarla, alarmados.

Junto a esas contracciones pueden aparecer calambres, aumento de la sudoración, eructos, vómitos, salida de moco sanguinolento, temblores, ligeras pérdidas de sangre, hipo, náuseas y unas características perlas de sudor sobre el labio superior. La fuerza de la naturaleza cruda y brava para alumbrar la vida.

¿Qué puedes hacer en ese momento? Dejarte llevar. A pesar de su dureza, es una fase rápida, muy rápida. Adopta la postura que pida tu cuerpo: de pie, en cuclillas, cuadrupedia (a cuatro patas), sentada…lo que desees.

Y aunque en esos instantes el parto parezca un asunto demoledor e interminable, ten la certeza de que en unos minutos notarás unas enormes ganas de empujar. Seguro. Antes de lo que imaginas, tendrás a tu hijo sobre tu pecho, piel con piel. Confía en ti, confía en tu cuerpo, sois sabios.

http://www.healthy-pregnancy.com/uhc/spanish/labor_delivery/316.shtml

Te dejo este texto de un cuento llamado “La noche boca arriba” de J. Cortazar que puede ilustrar esa pequeña y vivificante desesperación que se siente en esa fase, preludio final del parto.

“Salió de un brinco a la noche del hospital, al alto cielo raso dulce, a la sombra blanda que lo rodeaba. Pensó que debía haber gritado, pero sus vecinos dormían callados… Jadeó, buscando el alivio de los pulmones, el olvido de esas imágenes que seguían pegadas a sus párpados… Le costaba mantener los ojos abiertos… Hizo un último esfuerzo, con la mano sana esbozó un gesto hacia la botella de agua; no llegó a tomarla, sus dedos se cerraron en un vacío otra vez negro, y el pasadizo seguía interminable, roca tras roca, con súbitas fulguraciones rojizas, y él boca arriba gimió apagadamente porque el techo iba a acabarse, subía,… y de la altura una luna menguante le cayó en la cara donde los ojos no querían verla, desesperadamente se cerraban y abrían buscando pasar al otro lado, descubrir de nuevo el cielo raso protector de la sala.”
J. Cortazar<

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Las bondades del método AIPAP o Acondicionamiento General y Pélvico en el Agua

AIPAP Almeria Centro Maternal N&M

 

“Pues a mi el Aipap en resumen “me dio la vida”. Es difícil de explicar en pocas palabras. No son solo beneficios físicos los que aporta este método sino también psicológicos.  Es una actividad que engancha. Para mi los miércoles se convirtieron en mi día favorito y creo que también en el de mis compañeras. Lo pasábamos genial en cada sesión. Sin darte cuenta estas realizando ejercicios que aunque parecen inocentes te dejan agotada para todo el día. Yo creo que si me ayudaron  mucho en el parto. Cuando llego el momento sabia respirar, tenia fuerza para empujar, sabia que musculo estaba trabajando en cada momento, sabia como colocar las piernas para ayudar al bebe a salir porque en las clases la matrona nos explicaba para que servia cada ejercicio. 
Se me ocurre que el parto puede ser un mix de clases aipap (aeróbico, fuerza, elasticidad y respiración), pero con una dosis extra de dolor :-D.
En resumen yo quede encantada y de hecho ir a una clase de aipap fue lo de que hizo ponerme de parto. GRACIAS!!!” M.D.M.

La mejor explicación sobre esté método son los testimonios de madres que lo han hecho. Sus palabras hablan un  lenguaje esencial,  lo práctico y lo afectivo, lo intimo y lo social. 

En estas fotografías que me ha mandado la compañera que realiza este método, podéis ver a estas mujeres cual sirenas emergiendo del agua, una sirenas mágicas y especiales que llevan una vida dentro. ¡Se las ven tan  animadas! Y es que  la alegría  de sus rostros hablan por si mismos. Y aunque uno de sus objetivos sea tener un parto natural, normal, eutócico, algunas mujeres que no podrán tenerlo acuden a las sesiones de AIPAP  para aliviar molestias y, sobre todo porque se sienten mejor, más flexibles, más dinámicas y más fuertes. A todos los niveles, por que el bienestar físico siempre se acompaña de una íntima y poderosa satisfacción personal.

 ¿Qué es esto del método AIPAP? Es un programa de ejercicios en el que que trabaja todos los músculos, ligamentos y tendones que intervienen en los movimientos y posturas que facilitan el parto. Un acondicionamiento pélvico y general que se realiza en el agua. El objetivo consiste en movilizar la pelvis para que aumente su diámetro,  los milímetros necesarios para favorecer la salida de la cabeza de un niño de forma fisiológica,  evitando cesáreas y partos con instrumental.

Son diez sesiones, las diez lunas que dura un embarazo. Bonito número. Ahí se reparten los ejercicios que mejoran la capacidad aeróbica, la fuerza de los músculos, ligamentos y tendones que intervienen en el parto, la elasticidad pélvica, la coordinación respiratoria y un repaso general de todo lo aprendido.

Y es que para algunas mujeres esos cincuenta minutos que duran cada sesión son una bendición. Asombra escucharlas después, tras su parto natural, reviviendo su embarazo y estos ejercicios que como ellas decían,  les daba la vida. La mezcla del agua, las risas, la complicidad, el movimiento, la alegría, las bromas y el ambiente tan distendido y agradable lleva a estas madres a hablar maravillas de él.

“Yo lo recomiendo, ya que además de los beneficios para el parto, la matrona explica de que manera ayuda en el parto cada ejercicio conociendo el objetivo de cada movimiento; los ejercicios que se realizan permiten mantenerte en forma durante el embarazo sin que supongan un gran esfuerzo; el ambiente entre compañeras y con la matrona es muy bueno, las clases son amenas, muy divertidas y se hacen amistades con futuras mamás en tu misma situación con las que compartir ideas, inquietudes, dudas…, amistades que se mantienen tras el parto, por lo que suponen un apoyo importante sobre todo en los primeros días de adaptación con el bebé. Yo, sin duda, lo recomiendo a todas las futuras mamis”   E.S.

La realización del método AIPAP durante el embarazo tiene un índice de partos eutócicos del 96,46%. Dato muy superior al 80% que promulga la OMS, y más aun al 65-75% de los hospitales públicos en España.

Aquí os dejo un enlace sobre maravilloso método junto a un precioso poema sobre el agua. Gracias Maria del Mar y gracias a todas las madres que aparecen en estas simpáticas y  entrañables  fotografías.

http://aipappreparacionparto.com/que-es-el-metodo-aipap/

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La Órbita Del Agua

Vamos a embarcar, amigos,
para el viaje de la gota del agua.
Es una gota, apenas, como el ojo de un pájaro.

Para nosotros no es sino un punto,
una semilla de luz,
una semilla de agua,
la mitad de lágrimas de una sonrisa,
pero le cabe el cielo
y sería el naufragio de una hormiga.

Vamos a seguir, amigos,
la órbita de la gota de agua:
De la cresta de una ola
salta, con el vapor de la mañana;
sube a la costa de una nube
insular en el cielo, blanca, como una playa;
viaja hacia el Occidente,
llueve en el pico de una montaña,
abrillanta las hojas,
esmalta los retoños,
rueda en una quebrada,
se sazona en el jugo de las frutas caídas,
brinca en las cataratas,
desemboca en el río, va corriendo hacia el Este,
corta en dos la sabana,
hace piruetas en los remolinos
y en los anchos remansos se dilata
como la pupila de un gato,
sigue hacia el Este en la marea baja,
llega al mar, a la cresta de su ola
y hemos llegado, amigos… Volveremos mañana.

Andrés Eloy Blanco

 

Polémica en el pinzamiento del cordón umbilical. ¿Tardío o precoz?

 

Pinzamiento tardío o precoz del cordón umbilical

El fin de tener una mente abierta, como el de una boca abierta, es llenarla con algo valioso. G.K.Chesterton

Con esta moda del pinzamiento tardío se están separando a las madres de sus hijos con más frecuencia que antes. Lográis el efecto contrario que perseguís: mantener juntos a la madre y al bebé. Eran las palabras de una pediatra tras un parto mientras observaba a una de mis compañeras esperando para cortar el cordón y realizar un pinzamiento tardío. ¿Qué querían decir exactamente sus palabras? Para mí, una especie de duda existencial que aparece como duende inquieto en cada parto. Si espero dos minutos o el cese del latido, atraigo la triste realidad de separarlos y si pinzo tras unos segundos madre e hijo seguirán juntos. ¿Qué hacer?

Las ventajas de un aporte extra de sangre se transforman en un aumento de bilirrubina que en ocasiones tiene que ser tratado con fototerapia, es decir, ingresar durante horas o días al recién nacido en Neonatología. Lo cierto es que no existe un consenso global sobre el momento idóneo del pinzamiento, incluso a nivel europeo, los protocolos sanitarios no se pronuncian al respecto. Ya veis, la práctica más antigua y prevalente del género humano continua siendo un debate.

A ello hay que añadir que la tasa de trasfusión placentaria, o sangre que recibiría el recién nacido, está influida por la posición del bebé. Cuanto más bajo se encuentre respecto a la madre y la placenta más volumen en menos tiempo obtendría.

Algunas revisiones de la todopoderosa base de datos basadas en la evidencia, The Cochrane,  hablan de deficiencias metodológicas en muchos de los estudios utilizados para defender o culpar dicha práctica. En resumen, más de lo mismo.

Hay cierta conformidad que pinzar el cordón tardíamente en niños a término, a partir de las 36-37 semanas de gestación, mejora los niveles de hemoglobina y los niveles de hierro. Unas medidas realmente valiosas para los países en vías de desarrollo. También coinciden los expertos que retrasar el pinzamiento en bebés prematuros resulta beneficioso. Una práctica teórica que difícilmente se puede llevar a cabo cuando lo inmediato es reanimar y estabilizar al pequeño ser tras su nacimiento.

La estrategia de atención al parto normal, editada por el Ministerio de Sanidad,  recomienda realizar el pinzamiento cuando el cordón deje de latir o a partir del segundo minuto tras el nacimiento. Perfecto, pero si con ello aumentamos las separaciones madre e hijo. ¿Qué tiene más valor?

El “American College of Obstetricians and Gynecologists” afirma que en la actualidad  no existen pruebas suficientes para apoyar o refutar los beneficios del pinzamiento tardío del cordón umbilical en  recién nacidos a término en países desarrollados. Sin embargo, recomiendan el clampeo o corte tardío del cordón en los recién nacidos prematuros, siempre que se mantenga a los bebés por debajo del nivel de la placenta durante 30 y 60 segundos tras el nacimiento. Todo ello en base a los beneficios neonatales evidenciados.

Erasmus Darwin ( 1731-1802) médico y filósofo británico, ya debatía sobre el  momento “óptimo” del pinzamiento del cordón del bebé. Como veis, nada nuevo bajo el sol.

Y como no hay consenso al respecto, de hecho hay tantos artículos a favor y en contra como estrellas en el cielo, os dejo varios enlaces para que vosotras mismas juzguéis.  Ahí queda reflejado el universo de este debate.

Ventajas e inconvenientes Pinzamiento del Cordón Umbilical

 

 

 

 

Partos respetados en el hospital. Orgullo y Prejuicio.

angels

“La vanidad y el orgullo son cosas distintas, aunque muchas veces se usen como sinónimos. “ Jane Austen

Hace poco una gestante comentaba: buscaré una matrona que me asista en casa porque quiero tener un parto respetado. Loable pero no cierto. De un tiempo a esta parte parece que la atención en los hospitales es cruenta y desfasada, mientras que los únicos lugares donde se puede vivir un parto digno es en casas particulares o centros de nacimiento. Frases que se escuchan con una triste frecuencia.

En internet circulan como gaviotas blancas vídeos preciosos de partos respetados,  en el salón, en el campo, en una piscina, en la cama, en cualquier marco acogedor,  idílico y bello. En ellos se puede ver como las madres abrazan a su hijo recién nacido con una emoción sin igual.  La misma emoción que sienten las madres, algunas, al traer sus hijos al mundo en un paritorio de un centro hospitalario.

En los hospitales también hay partos respetados, fisiológicos, espontáneos, naturales,  eutócicos. Partos sin medicación, sin intervención, sin episiotomía y sin separar a la madre de su hijo durante toda su estancia. La bondad de la atención se manifiesta en la persona, no en el lugar.

A veces, la mayoría de veces, es la mujer la que decide desconociendo o asumiendo las consecuencias de sus decisiones. ¿Qué hacer entonces? ¿Qué hacer cuando la mujer rechaza caminar, levantarse, sentarse en una pelota o esperar? ¿Qué hacer cuando ves la cabecita del bebé asomando y ella cierra las piernas gritando que le pongan la epidural?

Las matronas de hospitales no somos ángeles ni demonios. Somos personas, profesionales que queremos ayudar a esa madre. A veces podemos, a veces no. Sé que hay que cambiar el sistema. Cierto, muy cierto. Pero nosotras tenemos las manos atadas. Nos movemos en un sistema jerárquico y nuestras palabras son globos de aire que van a ninguna parte, a ningún lugar. La fuerza la poseen ellas, las gestantes. Una fuerza, un derecho que rechazan ejercer  por escrito. Lástima que no se crean el potencial  que poseen para cambiar las cosas.

La realidad es un abanico de colores, fuera y dentro del entorno de batas verdes. Las historias desdichadas de partos en casa se silencian, no se hacen vídeos, ni se hablan. Igual, exactamente igual que las mujeres con un precioso y respetado parto asistido en el paritorio, en una silla, o en la cama de una sala de dilatación.

Lo afirmo una y mil veces. ¡Ojalá y todas las embarazadas tuvieran un parto natural! Sucede que las personas somos muy complicadas y nada es lo que parece. Tan claro como este cielo de verano. A pesar de las buenas prácticas que las matronas de hospital hacemos, encontramos mujeres que siguen pidiendo la cesárea en la fase prodrómica o quieren que se lo saquen como sea.

Hace unos días una mujer vivió un precioso parto que fue grabado, cuando ella lo mostró a amigos y familiares, la respuesta general era una inmensa sorpresa porque pensaban que ese tipo de atención no podía darse en un centro público.

Para vosotras, embarazadas y futuras madres, reitero el enunciado de esta entrada: también hay partos respetados en el hospital. Aceptemos lo complejo que es el nacimiento sin poner etiquetas porque como decía Gabriel García Márquez, No tenemos otro mundo al que podernos mudar.

 

 

Tres verdades sobre el Dolor en el Parto

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  1. Tanto si crees que puedes soportarlo como si no, estás en lo cierto

Eres tú la que decides lo que puedes o no puedes tolerar. No es un factor ajeno a ti, es tu pensamiento lo que marca tu sentimiento y tras ello tu conducta a seguir. Aceptarlo es el primer paso para sentir que lo que buscas o lo que temes está dentro de ti. Si crees que puedes, podrás.

La vida causa los mismos contratiempos y las mismas tragedias tanto a los optimistas como a los pesimistas, pero los optimistas saben afrontarlos mejor. 

Dr. Martin Seligman (Psicólogo fundador de la Psicología Positiva)

 

  1. El cuerpo libera endorfinas para elevar el umbral del dolor

Las endorfinas son neurotransmisores que producen un efecto sedante similar a los opiáceos, morfina. Una especie de auto anestesia que segrega tu organismo en el parto. Aportan  serenidad y calma, confianza y una tibia sensación de seguridad en una misma. Sin embargo  estados de temor y  ansiedad provocan un aumento de otro trasmisor, la adrenalina que a su vez frena o inhibe las endorfinas. El miedo es un viento que impide la lluvia de esta mágica sustancia. Recuérdalo. Por ello si te sientes  nerviosa, alterada o asustada es posible que no experimentes esta sensación de relativo bienestar.

 

  1. El umbral del dolor está mediado por vivencias,  factores culturales y sociales

Resulta curioso saber que en muchas culturas, no occidentales, el dolor se asume como una parte del proceso del nacimiento. Una parte necesaria y desagradable que se puede superar. Experimentar dolor no es sinónimo de sufrimiento y en este caso, como decía una madre en su segundo parto, es un dolor alegre. Pasarlo no es signo de enfermedad o anormalidad sino una consecuencia inevitable de un proceso natural.

Algunas veces al escuchar a las mujeres quejarse y maldecir su suerte dolorosa, suelo comentar que son afortunadas, que piensen lo que darían el resto de pacientes del hospital por estar donde ellas están. Algunas sonríen y asienten con la cabeza, otras bromean con el esposo sobre la palabra injusticia. Los minutos pasan y el compañero  atento soporta la presión y la fuerza de la contracción de su compañera en el momento álgido del dolor.

En lineas generales, el dolor y el miedo van de la mano. Aceptarlo es parte de cualquier proceso de afrontamiento vital. Espero que estas verdades puedan ayudarte a manejar tus emociones y pensamientos,  ser de utilidad.

No tengas miedo a la verdad: puede doler mucho, pero es un dolor sano.

Alejandro Casona ( Dramaturgo español)

¿No estoy de parto? La historia interminable de la fase Latente o Pródromos

Nunca darse por vencido y la buena suerte le seguirá a uno.

Michael Ende

¿Estoy de parto? Como saber cuando comienza el parto

                  Cuando vi a Luisa aparecer me quedé de piedra. En quince días había acudido a urgencias pensando que estaba de parto, ¡siete veces! ¿Qué sucedía? A pesar de ser su segundo hijo, el primero fue inducido, provocado, no contaba con referencias propias. El marido asustado viéndola moverse de forma anormal y la madre llamando por teléfono sin descanso, la obligó a subir al hospital para ver si esta vez era verdad. Lamentablemente, tras un monitor o registro cardiotocográfico, regresó a casa.

                Un segundo embarazo conlleva más molestias que el primero, ¿Por qué? Los músculos han perdido tonicidad,  el útero ha sufrido un estiramiento previo, se encuentra más débil  y la tensión en el pubis es mayor. La presión emocional por terminar con todas esas, a veces terribles, incomodidades es enorme y a la menor sensación de contracciones la confusión, es inevitable.

   En el parto hay varias fases desde que empieza hasta tener a tu hijo en brazos:

Fase latente o pródromos, al principio antes de alcanzar los 3cm. Fase activa, de 3 a 7 cm de dilatación. Fase de transición, de 7 a completa o 10cm y Fase de expulsivo, desde que se sienten los pujos, ganas fuertes de empujar, hasta que sale el bebé.

Hoy voy a hablar de esa primera fase, desalentadora, cansada y desmoralizada que no termina de acabar. Los dichosos pródromos o fase latente. Es una fase de espera, de preparación.

¿Cómo saber cuándo estás de  parto? La pregunta del millón. Más o menos estas son las conductas que puedes experimentar:

  • Sientes una explosión de energía 24-48 horas antes del parto.
  • Notas un descenso del peso, entre 0,5 y 1.5 kg, debido a un cambio de electrolitos.
  • Puedes tener diarreas, indigestión, nauseas, vómitos justo antes del comienzo.
  • Te sientes muy comunicativa y receptiva. Entusiasmada, habladora, sonriente y con ganas de conversar.
  • Expresas alegría y ganas de que el parto avance.
  • Muestras independencia en tus cuidados y necesidades corporales.

Las características de las contracciones serían:

  • Comienzan en la zona baja de la espalda y se irradian, se extienden, hacia ambos lados del abdomen.
  • No se alivia al caminar e incluso puede intensificarse al andar.
  • La frecuencia de las contracciones oscila entre  5 y 10 minutos y suelen durar entre 30 y 40 segundos.
  • Progresivamente vas notando un acortamiento gradual de los intervalos.  Aumenta la frecuencia y con ella, la intensidad.

¿Qué puedes hacer mientras tanto?

  • Realizar actividades livianas, ordenar alguna cosa pendiente.
  • Preparar la bolsa que llevarás a la clínica u hospital.
  • Distraerte viendo alguna película, caminando, moviéndote.

En resumen, no te observes demasiado, deja pasar el tiempo y entonces si estás de parto, lo notarás, lo sabrás sin necesidad de anotar la frecuencia de las contracciones, sin tener a tu pareja reloj en mano o a tu madre insistiendo en salir corriendo.

Antes, cuando las mujeres notaban las primeras contracciones se ponían a trajinar por la casa, dejando comidas preparadas, haciendo conservas u ordenando armarios. El resto era esperar. Esperar sin prestar atención a que aumentaran la frecuencia y las molestias o sentir que habían desaparecido. Como rachas de viento. Así es esta fase. Rachas de contracciones que vienen y van. Paciencia y actividad. Tu cuerpo es sabio, ya lo verás.

http://blog.elembarazo.net/cronica-de-una-gestante-primeriza.html

Danza de la pelvis en el parto. Parir en movimiento

“Leamos y bailemos, dos diversiones que nunca hacen daño al mundo” (Voltaire)

 

Cuando le dije a Carmen que  la cabecita de su bebé ya se había colocado perfectamente para salir, sonrió aliviada. Después de varios cambios de posturas, hacia un lado y otro de la cama, de levantarse, sentarse, agacharse, inclinarse y permanecer un tiempo en cuadripedia (a cuatro patas), por fin la coronilla azabache de la pequeña Alba asomaba ligeramente en forma de  círculo.

Durante el parto es frecuente y hasta aconsejable que realices cambios de posturas, para favorecer que tu hijo se adapte y acople su cabecita para poder bajar y salir.

En el embarazo, tus ligamentos y articulaciones se encuentran más flexibles, debido a una serie de hormonas. Gracias a la relaxina y la progesterona, los ligamentos que unen los huesos de la pelvis se aflojan y la elasticidad de las caderas aumenta considerablemente.

¿Por qué sucede esto? Para facilitar al bebé, mejor dicho su cabeza, que es la parte más compleja de todo el cuerpo, pase  a través de ese pequeño pero difícil túnel en forma de embudo que es la pelvis.

Te dejo un vídeo que muestra de una manera magistral cómo se mueve la pelvis y se trasforma durante el parto para que pueda pasar tu hijo. También ofrece alternativas de movimientos y posiciones para lograr esos cambios. En la segunda parte del mismo podrás comprobar como funciona la pelvis.

Núria Vives, pedagoga y experta en terapia psicomotriz, imparte formación  sobre la pelvis dinámica, con el objetivo de ayudar a la mujer a que utilice sus recursos para optimizar el parto.

“Esta original Pelvis Femenina está compuesta por tres articulaciones unidas con elásticos resistentes y regulables. Permite el movimiento del sacro, los 2 huesos ilíacos (coxales) y los fémures de manera independiente, para así poder mostrar los movimientos intrínsecos de la pelvis durante el proceso del parto. La pelvis móvil “parir en movimiento” es una herramienta imprescindible para poder enseñar de manera visual y didáctica la movilidad de la pelvis en relación con el trayecto realizado por el bebé durante el proceso del parto”.

                                                                                                    N. Vives

En este vídeo de  sesenta minutos,  podéis ver claramente las enseñanzas de Nuria de forma práctica y brillante. Muy util para embarazadas y profesionales.

Si eres estudiante de matrona o compañera, aquí, en  http://www.federacion-matronas.org/revista/matronas-profesion/sumarios/i/13267/173/la-movilidad-de-la-pelvis-en-el-expulsivo podrás leer y descargar un artículo sobre la movilidad de la pelvis en el expulsivo.

http://www.nuriavivesanatomia.com/index.php