Lactancia Materna y la extracción poderosa. En el camino

 

 Extracción leche materna

Tú eres un genio, siempre. Jack Kerouac

Uno de los deseos más anhelados y quizás el más escondido de una gestante sea disponer de suficiente leche para alimentar a su hijo. Aquí te presento una técnica para ahuyentar el fantasma de la temida hipogalactia o escasa producción láctea.

Inma Marcos, matrona y asesora de lactancia materna de ALBA, ha recibido el primer premio en el XI congreso de FEDALMA (Federación Española de Asociaciones pro Lactancia Materna) que tuvo lugar en junio de este año, por su excelente trabajo sobre la extracción poderosa.

Catherine Watson Genna, consultora de lactancia en la ciudad de Nueva York desarrolló la técnica denominada “extracción poderosa” que consiste en estimular la producción mediante un sacaleches durante diez minutos a intervalos de 45/60 minutos. Esta extracción debe hacerse al menos durante 24 horas, con un descanso nocturno no superior a 4 horas.

Basándose en los trabajos de esta autora, Inma replicó el estudio con el objetivo de demostrar que la estimulación intensiva o “extracción poderosa” con sacaleches produce frecuentes picos de prolactina que disparan la eficacia de las glándulas mamarias y aumentan rápidamente la producción de prolactina.

Entre los casos figuraban bebés que habían hecho relactación, bebés con escasa ganancia de peso y un bebé prematuro.

Los resultados confirmaron lo que ya sabíamos; el pecho materno todo un prodigio de la naturaleza. Sucede a veces que la técnica  más sencilla es la más capaz y segura.

Aquí te dejo el enlace del artículo publicado por ALBA y unas sugerencias por si te animas a ponerlo en marcha:

  • Busca apoyos sociales, los necesitaras.
  • Es importante que estés relajada cuando realices la extracción porque facilita la producción de oxitocina, la hormona que facilita la expulsión de la leche.
  • Acompañate de una foto o vídeo de tu bebé. Recuerda que el cerebro es muy poderoso.
  • Concéntrate en la tarea que estás realizando y visualízate amamantado.
  • Únete a algún grupo de lactancia que te asesore, apoye y aclare tus dudas.
  • Confía en ti y en la sabiduría de tu cuerpo.

Inma concluye que la extracción poderosa es tan eficaz que si no funciona hay que sospechar una hipogalactia verdadera. En resumen un buen trabajo .Enhorabuena compañera.

http://albalactanciamaterna.org/general/inma-marcos-recibe-un-premio-por-su-investigacion-sobre-la-extraccion-poderosa/

http://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-2-como-superar-dificultades/como-relactar-o-inducir-una-lactancia/

http://www.aeped.es/foros/dudas-sobre-lactancia-materna-padres/relactacion-0

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Tres verdades sobre el Dolor en el Parto

Dolor en el parto, parto midfulness

  1. Tanto si crees que puedes soportarlo como si no, estás en lo cierto

Eres tú la que decides lo que puedes o no puedes tolerar. No es un factor ajeno a ti, es tu pensamiento lo que marca tu sentimiento y tras ello tu conducta a seguir. Aceptarlo es el primer paso para sentir que lo que buscas o lo que temes está dentro de ti. Si crees que puedes, podrás.

La vida causa los mismos contratiempos y las mismas tragedias tanto a los optimistas como a los pesimistas, pero los optimistas saben afrontarlos mejor. 

Dr. Martin Seligman (Psicólogo fundador de la Psicología Positiva)

 

  1. El cuerpo libera endorfinas para elevar el umbral del dolor

Las endorfinas son neurotransmisores que producen un efecto sedante similar a los opiáceos, morfina. Una especie de auto anestesia que segrega tu organismo en el parto. Aportan  serenidad y calma, confianza y una tibia sensación de seguridad en una misma. Sin embargo  estados de temor y  ansiedad provocan un aumento de otro trasmisor, la adrenalina que a su vez frena o inhibe las endorfinas. El miedo es un viento que impide la lluvia de esta mágica sustancia. Recuérdalo. Por ello si te sientes  nerviosa, alterada o asustada es posible que no experimentes esta sensación de relativo bienestar.

 

  1. El umbral del dolor está mediado por vivencias,  factores culturales y sociales

Resulta curioso saber que en muchas culturas, no occidentales, el dolor se asume como una parte del proceso del nacimiento. Una parte necesaria y desagradable que se puede superar. Experimentar dolor no es sinónimo de sufrimiento y en este caso, como decía una madre en su segundo parto, es un dolor alegre. Pasarlo no es signo de enfermedad o anormalidad sino una consecuencia inevitable de un proceso natural.

Algunas veces al escuchar a las mujeres quejarse y maldecir su suerte dolorosa, suelo comentar que son afortunadas, que piensen lo que darían el resto de pacientes del hospital por estar donde ellas están. Algunas sonríen y asienten con la cabeza, otras bromean con el esposo sobre la palabra injusticia. Los minutos pasan y el compañero  atento soporta la presión y la fuerza de la contracción de su compañera en el momento álgido del dolor.

En lineas generales, el dolor y el miedo van de la mano. Aceptarlo es parte de cualquier proceso de afrontamiento vital. Espero que estas verdades puedan ayudarte a manejar tus emociones y pensamientos,  ser de utilidad.

No tengas miedo a la verdad: puede doler mucho, pero es un dolor sano.

Alejandro Casona ( Dramaturgo español)

Mes de las flores, 5 de Mayo Día Internacional de la Matrona

 

Hace unos años en la maternidad Rotunda en Dublín me encontré a una mujer y madre de cuarenta y seis años estudiando para ser matrona. Sus compañeras más jóvenes le llamaban cariñosamente la abuela.  Al parecer había ejercido de maestra hasta que tuvo la oportunidad y los medios de realizar su sueño: ser matrona.Materliter, Día Internacional de la Matrona

Conozco compañeras que tras aprobar el EIR, el examen para enfermero interno residente, marcharon lejos de su ciudad para estudiar la anhelada carrera. Y es que hay profesiones que  enganchan,  fascinan,  seducen  y  en ocasiones, rehúsas  por igual. Esta es una de ellas.

Hay algo mágico, sagrado en el acto de acoger un bebé, en las palabras balsámicas que  recitamos como una oración para ayudar a la madre o en los gestos de aliento. Junto a una madre, siempre una matrona. Hombres y mujeres. No importa el nombre, comadrona, matrona o matrón.

En el parto, a veces, me he sentido una intrusa, un testigo  incómodo  ante la intimidad de la pareja, con sus caricias, sus palabras tiernas, sus miedos, sus manos temblorosos, sus alegrías. Ver a los padres, hombres de pelo en pecho, llorar como niños viendo a sus hijo por primera vez, resulta conmovedor. Todas lo sabemos, hay instantes que lloramos con ellos sin poderlo evitar.

No todo es alegría y días de sol. A veces la esperanza se rompe en mil pedazos y hay que estar junto a la madre que porta un hijo que nunca llorara. Y ahí está la matrona, a su lado, acompañándola, como una amiga, una hermana o  una madre provisional.

International Day of the Midwife

Este bendito trabajo es un reto constante, una lucha a veces titánica entre el poder y la independencia, entre la cama y la pelota, entre la  obediencia forzada  y la cándida  autonomía, entre la mujer y la familia, entre lo forzado y lo natural. Hasta las rosas portan espinas. Batallando siempre con la sonrisa en los labios y la palabra certera, manteniendo como la vida misma, un tenue y frágil equilibrio.

 

                 Hoy pienso en  las residentes, ellas trajeron la primavera. Todas y todos, grandes, inmensos defendiendo su espacio, o mejor dicho protegiendo  a las mujeres, en sus centros maternales, en otras tierras, en recogidas de firmas, en su desalentador paro, en su rol de padre y madres. Ilusionados por trabajar.

Mientras las utopías  llegan, seguimos adelante incansables celebrando nuestro día, luchando, riendo, trabajando, soñando, brindando para que todos nos dejen hacer lo que sabemos hacer; ayudar y acompañar. Como decía un tutor de residentes citando al poeta  Antonio Machado: Caminante son tus huellas, el camino y nada más. Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

A todas las madres y matronas del mundo, feliz día.

https://materliter.wordpress.com/2013/08/08/sucede-que-soy-matrona/

 

Pequeños gestos. Apadrina una matrona y protege a las mujeres Africanas. Stand Up for African Mothers

 

 Matronas, midwife. Matronas por África, Matronas Africanas

“Hemos venido a este mundo como hermanos; caminemos, pues, dándonos la mano  uno delante de otro” William Shakespeare

Siempre es tiempo de ayudar a los demás. La solidaridad nos hace sentir mejor y en el fondo de nuestro corazón todos queremos ser mejores personas. Cierto.

Os presento un proyecto que cuando lo vi me pareció magnifico: Apadrinar a una mujer africana que ha decidido ser matrona. La mortalidad en el África subsahariana es muy elevada, y el papel de la matrona es fundamental para ayudar a cerca de un 50% de mujeres que traen sus hijos al mundo sin ningún tipo de cuidados ni de asistencia obstétrica.

Hace años, escuche a una matrona de Sudáfrica contar su lucha y su trabajo para erradicar la ablación o mutilación genital femenina. Recuerdo el sol de la calle y el frio de dentro escuchándola hablar. Le preocupaban las niñas, las madres.  Grabó con su rudimentario vídeo casero una espantosa escena de una mutilación hecha a una niña de diez años con un infame trozo de cristal. Me sobrecogió aquel espectáculo. Ella se encargaba de ir, a pie, de aldea en aldea mostrando a las madres lo que hacen a sus hijas. Porque  esas pobres madres, las obligan a esperar lejos mientras la barbarie para no escuchar los gritos de sus pequeñas. Esta compañera, admirable, consiguió convencer a muchas mujeres en esa lucha titánica para erradicar esa injustificable práctica inhumana. Había viajado a España para recaudar fondos y ayudar a otras matronas de su país.

AMREF es la mayor organización internacional sanitaria de origen y gestión completamente africanos. El nombre AMREF corresponde a las siglas en inglés de African Medical and Research Foundation (Fundación Africana para la Medicina y la Investigación).

Ellos han lanzado la campaña internacional  Stand Up for African Mothers, para disminuir la mortalidad materna y la mortalidad infantil. Entre sus objetivos están  formar a 15.000 matronas africanas antes de 2015 y equipar más centros de salud.

AMREF también están detrás de la admirable  propuesta de proponer a una  matrona africana, Esther Madudu, como candidata al Premio Nobel de la Paz 2015, como símbolo de la lucha de las matronas africanas por la vida de las madres. “Ella sola tiene que atender a las madres embarazadas que vienen a la consulta, asistirlas en los partos, hacer los test de VIH/SIDA, llevar adelante el programa de salud reproductiva para adolescentes, encargarse de las vacunas…, incluso tiene que caminar todos los días para conseguir el agua que necesita en su ambulatorio. Además, ella no hace turnos porque no tiene quien la sustituya, ella está de servicio 24 horas al día” http://blogs.elpais.com/africa-no-es-un-pais/2012/09/esther-madudu-un-ejemplo-de-matrona-africana.html

Desde la página web de la organización se puede contribuir al proyecto Stand Up For African Mothers apadrinando matronas con el objetivo de ayudar a financiar la formación y manutención de las mismas durante los tres años que dura su instrucción.

Conmovedor. Son pequeños gestos de bondad con los que  podemos mejorar el mundo. Os animo a colaborar y difundir esta gran idea.

¿Cómo colaborar? Cuando su responsable Alejandro me dijo la cifra mínima,  sonreí. ¡Sólo 50ctms al mes o 6€ al año! Ya veis, apenas un gesto, un apretón de manos. Una ayuda, que aunque para nosotros sea insignificante, para ellas,  mujeres, matronas y madres significa salvar una vida. Como reza su lema: Dar vida sin perderlas.

Este es el enlace de su página. Gracias en nombre de todas ellas.

http://www.amref.es/index.php/mod.pags/mem.detalle/relcategoria.1054/id.149/nopath.1/relmenu.75

 

Duelo Perinatal. Decir adiós antes de decir hola

 

Muerte perinatal

Elena Papiel

“Necesitamos pocas palabras para expresar lo esencial; necesitamos todas las palabras para hacerlo real” Paul Éluard

Si eres estudiante o residente de  matrona, esta entrada es para ti. Hay un proverbio que dice: “Cuando  pierdes un padre, pierdes el pasado; cuando pierdes un hijo, pierdes el futuro”

No hay experiencia tan desoladora y  terrible como acompañar y atender el parto de una madre con un bebé muerto. Lamentablemente, la muerte perinatal existe y tarde o temprano vas a estar junto a una mujer rota, un padre desconsolado y una situación de shock que en ocasiones te será difícil manejar.

¿Cuál es tu papel? De todo un poco. Psicóloga improvisada, enfermera afligida, amiga espontánea, profesional competente y, sobre todo, la matrona que les acompañara y a la que recordaran en ese delicado trance. Tú serás la que atienda a  esos padres destrozados que siguen dando a vueltas y vueltas a lo inconcebible, preguntándose una y mil veces que pasó, qué hicieron o no debieron de hacer para que eso sucediera. Y los ayudarás, ya lo verás.

Todos los duelos son terribles, cierto, pero este presenta unas características muy claras. El entorno social y familiar minimiza el impacto emocional al no haber existido un vínculo real. La familia y los amigos no entenderán que ellos estén destrozados si tan siquiera han rozado al pequeño. Y es que la intensidad del dolor no depende de las semanas de gestación.

La madre, a lo largo de todas las semanas que lo ha llevado dentro, se ha implicado emocional y físicamente con su hijo. De hecho, el pequeño o la pequeña tiene un nombre. En el mundo occidental, el vínculo parental se realiza en la etapa intrauterina.

Esa diminuta persona que no llora, ni mueve los brazos, ni abre los ojos, ni mira a su madre, es un ser humano; detenido, pero un ser humano. En ocasiones es evidente el fallo; un par de nudos de cordón, una malformación visible, un defecto congénito. Sin embargo la mayoría de veces, aparentemente, el pequeñín es absolutamente normal.

Probablemente sea el primer hijo de la pareja, un hijo que iba a convertirlos en padres, en familia. No hay palabra que describa esa experiencia. Nadie espera que un bebé muera, es tan incomprensible como difícil de creer. A pesar de los avances científicos, de las pruebas realizadas, de los controles exhaustivos, de las ecografías plasmadas, ocurre. ¿Por qué?, te preguntas. No lo sé, y creo que nadie lo sabe. Si pudieras hablar con Dios…

¿Qué puedes hacer? La necesidad primordial de los padres es tener a alguien que les escuche. Recuérdalo. Además de ello:

  • Muestra al bebé como una persona, limpio, envuelto en una manta y vestido, con un gorro y ropita.
  • Nombra al bebé por su nombre.
  • Toma las huellas de sus pies en una tarjeta o en un folio y entrégaselo a los padres.
  • Deja que la madre, o el padre, si lo desean, tomen en brazos a su hijo, lo besen y se despidan de él o de ella.
  • Cuida las palabras y frases de consuelo. Aquí en esta guía, puedes leer  lo que debes evitar y lo que debes decir.
  • Responde sus preguntas, utiliza el tacto terapéutico, escúchalos. Hazte presente.

Antes de despedirte, anótales  enlaces y  nombres de  web de apoyo en el duelo perinatal. Lo necesitarán más tarde. En esos momentos no es aconsejable ofrecer excesiva información, ellos todavía se encuentran en estado de shock, aturdidos y desconcertados.

Por último, una pequeña sugerencia, acepta tus sentimientos y respuestas emocionales como parte de tu labor. Eres una/un profesional, cierto, y además un ser humano que empatiza con la tristeza ajena. No temas llorar.  Permanece en silencio junto  a los padres aunque corran tus  lágrimas y, si te sientes incapaz, pide ayuda a alguna compañera. Espero haberte ayudado para el día que tengas que atender a unas personas rotas por una perdida perinatal.

http://www.umamanita.es

http://www.missfoundation.org/spanish/index.html

http://www.babycentre.co.uk/a1014800/when-a-baby-is-stillborn#ixzz2sSMmQYKC

Libros que tejen historias de Comadronas

“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”. Emily Dickinson.

Hoy voy a presentarte dos libros, dos épocas, dos  protagonistas y decenas de historias que llevan dentro. Historias alegres, crudas, increíbles, tristes y sobre todo, reales. Ambos tratan de mujeres que ayudan a mujeres en sus embarazos, partos y crianza. Aunque  entre ambos media la distancia que marca una  zona rural (Nueva Escocia) o una gran ciudad (Londres), ambas tienen en común el mismo sentimiento; tender la mano para  proteger y ayudar a las madres.

Te dejo la sinopsis de ambos libros. Creo que te encantaran.

Llama a la comadrona (Call the Midwife) describe las experiencias de Jennifer Worth como matrona en la Inglaterra más deprimida del siglo XX. Todo un éxito de ventas, llevada a la televisión por la BBC. Historias de matronas, comadronas

A mediados del siglo pasado, la vida en el East End de Londres era tan dura que una chica de veintidós años necesitaba agallas y humor para soportarla y comprender qué se escondía detrás del rostro maquillado de una prostituta o la chulería de un ladrón. Cuando la joven enfermera Jenny Lee llega a la Casa Nonnatus, no sabe que es un convento; allí ha sido enviada para completar su formación como enfermera y especializarse en la profesión de comadrona.

Bajo la mirada experimentada y humana de las religiosas que gobiernan el convento, Jenny y sus tres colegas Cynthia, Trixie y Chummy traerán al mundo cientos de niños con gran entrega y humildad. Su trabajo se desarrolla en un barrio y una ciudad marcada por las cicatrices de la guerra: edificios bombardeados, basura, parásitos y pestilencia. En estas condiciones, las comadronas harán su trabajo, ayudando a muchas mujeres, todas pobres, como Conchita Warren, una española madre de 25 niños, que se lleva estupendamente con su marido inglés aunque no puedan hablar, pues el uno no entiende el idioma del otro y viceversa… Poco a poco la vida de Jenny se verá repleta de sentido, humanidad y empatía por los demás. Si Dickens nos dejó un testimonio de las paupérrimas condiciones de los niños condenados a trabajar en las fábricas del Londres finisecular, Jennifer Worth nos revela, con la misma humanidad, las necesidades de miles de mujeres en una época no tan lejana.

La casa de la lunaLa casa de la Luna  La casa de la luna fue número 1 en Canadá, y ganadora de tres premios CBA Libris.

Nueva Escocia, inicios del siglo xx. Dora Rare es la primera mujer en su familia después de cinco generaciones de hijos varones. Muy pronto Marie Babineau, la vieja partera de la zona, verá en ella signos de un don especial, y con el tiempo la muchacha irá entrando en el mundo de la anciana y de las mujeres; un mundo de embarazos no siempre deseados, remedios antiguos y oraciones, infusiones y milagros… La primera vez que Dora siente el palpitar de un recién nacido en sus brazos sabe que la fuerza de la vida la ha arrastrado sin remedio, y ya no tiene elección. De la mano de Marie aprenderá los secretos y los peligros de este oficio maravilloso.

La construcción de un nuevo centro de maternidad, en el que se promete a las mujeres dar a luz sin dolor y en unas condiciones modernas e higiénicas, será un cambio para todo el mundo. Acusada de brujería y señalada por los hombres de su comunidad, Dora deberá emplear todas sus fuerzas para proteger la sabiduría que las mujeres han llevado siempre consigo.

La casa de la luna es un inolvidable relato sobre la lucha de las mujeres por mantener el control sobre sus propios cuerpos, y un canto para que custodien la llama de lo ancestral en un mundo cada vez más deshumanizado.

La Matrona como personaje literario

Matrona, comadrona, midwife personaje literario

Los grandes personajes de la literatura están consumidos por la sensación de que habitan en un misterio que deben revelar con sus acciones. Lo que los define es el riesgo. Desde allí irán al fracaso, o a la gloria.     

ANTONIO SKARMETA

En Literatura somos inexistentes. A pesar de que los profesionales sanitarios aparecen por doquier, y que grandes autores como E. Hemingway o M. Ondaatje han escrito obras protagonizadas por enfermeras, las matronas brillan por su ausencia.

Curiosamente, en el mundo de las letras los estereotipos femeninos abundan como flores en el campo. Sufridas princesas, madres abnegadas, doctoras incansables, abogadas, periodistas, maestras, damas etéreas y un largo muestrario de almas fuertes y sensibles, todas ellas aparecen alejadas del universo matronil.

Mª del Mar, una joven matrona salida de nuestra escuela, reflexiona en su Facebook  sobre el tema:

<<En Enero de 1998 la revista Midwives Journal publicó un artículo de Terri Coates titulado: “Reflexiones en torno a la comadrona como personaje literario”. Tras un exhaustivo análisis, Terri se había visto obligada a concluir que las comadronas son poco menos que inexistentes en la literatura.

Y, sin embargo, el oficio de traer nuevas vidas al mundo es en sí mismo terreno abonado para el drama y el melodrama. Cada bebé es fruto del amor o la lujuria (o ambos!!!) y nace envuelto en dolor y sufrimiento, seguido de dicha o de tragedia y angustia. La comadrona asiste partos de todo tipo; se encuentra en el meollo de esa realidad, es testigo de todo. ¿Cómo se explica, entonces, que siga siendo un personaje desdibujado, oculto tras la puerta de la sala de partos?>>.

Cierto, muy cierto, compañera. A excepción del libro Llama a la comadrona de Jennifer Worth, traducido a varios idiomas, apenas hay obras en las que aparezcamos, pequeñas obras en inglés o   actuales sagas fantásticas, como la Matrona Baenre.

Nuestra profesión, tan antigua como la madre tierra, ha sido mostrada por genios y artistas. Existen grabados, iconos, imágenes, esculturas, mosaicos y obras de artes de miles de años de antigüedad que inmortalizan nuestro oficio.  Sin embargo, a pesar de nuestra visibilidad en el arte, seguimos ocultas entre las palabras que conforman la literatura, los libros. No llenamos páginas de novelas, ni reposamos en los estantes de las bibliotecas, ni coloreamos los expositores de las librerías. ¿Por qué? Sinceramente, no lo sé.

Mientras llega el tiempo de surgir entre letras, espero. Espero que algún día nuestros cuidados, nuestras caídas, nuestros ascensos, nuestra poesía, aparezcan reflejados entre párrafos, prosa, latidos y versos.