La asertividad, asignatura pendiente en la maternidad

ciguena

 

No sirve de nada, además mi marido dice que eso de la asertividad son tonterías. Aquí manda quien manda.

He escuchado ese comentario varias veces, es como la coletilla gris y desafinada que seguía a mis sugerencias de que alzaran la voz. Sugerencias hechas con cariño a esas mujeres embarazadas que asumen el silencio y el aguante como parte de su feminidad.

Conseguir que una gestante sea asertiva, proteste, haga valer sus derechos y, sobre todo, lo haga por escrito, es casi tarea de titanes.

Hace unas semanas escuché la queja sincera, necesaria y razonable de una mujer que quería permanecer con su hijo tras una cesárea, en la sala de reanimación. Cuando le sugerí que pusiera una reclamación por escrito, ella calló y bajo la mirada al suelo. Como tantas veces en todos estos años supe que no la pondría.

Por supuesto, nuestra voz, la voz de los profesionales se ignora. Nuestra asertividad se pierde como lágrimas en la lluvia, igual que el monologo final de la película Blade Runner. Los cambios parten de la ética de la necesidad. Y si las madres callan, no hay palabras, ni necesidades, ni demandas que escuchar y mucho menos que atender.

Hace años, las gestantes que estaban ingresadas en planta se quejaban de la insuficiente cantidad de comida que recibían. Cierto. Se lo dijimos a la supervisora, a la dirección de enfermería, a cocina y…nada. Hasta que un día una compañera cansada de escuchar las constantes quejas de las mujeres, les dijo que lo hicieran por escrito o se buscaran la vida. Ni cortas ni perezosas dos de estas mujeres tomaron la bandeja de la comida del mediodía y se fueron al despacho del gerente. A partir de ese día, esa misma noche, todas las dietas vinieron con comida extra.

 “Una persona es asertiva cuando es capaz de ejercer y/o defender sus derechos personales, como por ejemplo decir “no”, expresar desacuerdos, dar una opinión contraria y/o expresar sentimientos negativos sin dejarse manipular, como hace el sumiso, y sin manipular ni violar los derechos de los demás, como hace el agresivo”. Walter Riso

¿Por qué las mujeres no reclaman por escrito sus derechos? Por escrito, sí, porque al igual que en un juicio, lo que no está escrito, no existe.

El perfil de la persona que ejerce su derecho a protestar es masculino. Las embarazadas son el colectivo que menos demandan. Lo veo todos los días. A pesar de no recibir educación maternal en los centros de salud, a pesar de la desatención emocional que padecen las embarazadas, a pesar del abandono institucional, ellas no protestan. Cierto. Por más  pasen los años, me cuesta trabajo entender  esa  sumisa actitud hacia la incompetente autoridad.

Curiosamente, mujeres embarazadas con estilos de conductas tradicionalmente masculinos, asertivos, activos y dominantes, son más propensas a tener hijos varones. Dr.Valerie Grant en la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda señalo en la  revista científica “Personality and Individual Differences” mujeres que presentan rasgos de personalidad masculinos,  pueden tener una tasa mayor de testosterona que favorecería un ambiente más receptivo para la implantación de embriones masculinos.

Los roles sociales nos definen y nos condicionan. La imagen de una mujer dócil, sumisa y callada ha sido y lamentablemente sigue siendo, un valor añadido del eterno femenino. Curiosamente si entráis en cualquier librería online o física encontrareis libros de asertividad enfocados a la mujer. De forma manifiesta o encubierta se dirigen hacia nosotras. Portadas con rostros de mujer, miradas femeninas y un largo etc.

Creo que el tiempo de hablar y hacerse escuchar ha llegado. Y aunque la maternidad sea época de cambios, también es época de fortalezas y seguridad. Desde aquí os animo a expresaros, a ser enérgicas,  a reclamar, a defender, a avanzar y en general a dar voz al ser que lleváis dentro. Quizás no te escuchen, quizás te animen a desistir, no importa. Lo esencial es saber que por unos instantes has sido fuerte, asertiva,  has sido capaz de hablar y si lo has logrado una vez, podrás volverlo a hacer. Adelante.

http://biblio3.url.edu.gt/Tesis/2012/05/42/Con-Carolina.pdf

http://www.psychologytoday.com/blog/wander-woman/201011/the-fine-art-female-assertiveness
http://www.redorbit.com/news/health/104194/body_talk_boy_or_girl_telltale_signs_that_reveal_a/#lolGWsGtKPHbyPsk.99

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2 pensamientos en “La asertividad, asignatura pendiente en la maternidad

  1. Inmejorable entrada. Efectivamente las miles de quejas verbales se reducen a un insignificante número de quejas por escrito. El “es que no va a valer para nada” no es excusa para no reclamar nuestros derechos, es más, si verdaderamente se piensa que una queja no llega a nada, se debería ser más solidaria y pensar que esa queja es un granito de arena que va a ayudar, junto con otras, a que ninguna otra mujer pase por la misma situación desagradable.
    Lo de proponer una queja ante la separación de la madre-bebé tras la cesárea me es muy familiar… y es cierto que nadie la pone 😦

    • Coincido contigo compañera. La de años y meses que llevo escuchando quejas por separar a la madre y al bebe tras una cesárea. Y no hay ni una sola protesta por escrito. Lástima que ellas desconozcan el poder que tienen y no ejercen. Gracias

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