Sucede Que Soy Matrona

 Ser matrona, comadrona,

“Los días memorables de la vida tienen una luminosidad más intensa que los normales”

Stefan Zweig

Hace un par de años una mujer me recordó que yo le había atendido en el parto de su única hija, veinticinco años atrás. La matrona que asiste tu parto, nunca se olvida, contestó a mi asombro por su excelente memoria.

¿Qué verbo nos define?

Acompañar, ayudar, silenciar, ofrecer, soportar, ignorar, presionar, callar, sostener, mediar, calmar… y, sobre todo animar. Animar una y mil veces por encima del miedo, el desanimo, la desinformación,  la ansiedad,  las palabras gastadas, los esposos fiscales, las desconfiadas madres,  el cansancio, los gestos contenidos, la impaciencia, el dolor.

Lo más curioso de todo son esos momentos entrañables, en los que con una sinceridad conmovedora las mujeres te cuentan su vida, sus historias, haciéndote cómplice en un instante. Bastan unos minutos, una mirada y en un descuido te han abierto su alma con la misma facilidad que yo abro la ventana.

La recuerdo bien, fue mi primer parto. Llegó sola, llorando y asustada, con su pelo largo, negro, enredado en unos ojos color mar. Olía a lavanda y a sudor bajo las sábanas blancas, revueltas, desordenadas. Tengo miedo, mucho miedo, dijo con la mirada desorbitada. Seis horas después salía con su pequeño en brazos. Se llamaba Juana, tenía solo catorce años.

Sucede que soy matrona.

 

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5 pensamientos en “Sucede Que Soy Matrona

  1. Efectivamente el primer parto no se olvida, de algún modo nos marca en el inicio de nuestra profesión. La primera mujer que asistí se llamaba casualmente Juana también, y aunque salvo vueltas que dé la vida no me la volveré a encontrar puesto que no era de Almería, qué duda cabe que no me olvidaré nunca de su cara, de su nombre, de su parto y de mi primera experiencia.

  2. Que emocionante tiene que ser! Para mi ser matrona es un sueño por ahora frustrado, soy enfermera, desde que termine enfermeria siempre quise ser matrona, pero me fui al extranjero durante dos años y después al regresar ya seguí trabajando aparcando a un lado mi deseo… Hasta que nació mi primera hija hace 5 años que lo volvió a traer a mi vida… Con mi segunda maternidad mi deseo se confirmo, me encantaría ser matrona! Y el destino me ha llevado a trabajar desde hace 8 meses en paritorio, casualidad o destino?
    Decir que tenéis un maravilloso trabajo, que dejais una huella imborrable en las mujeres a las que atendeis, y que tal vez alguna vez yo también pueda decir que soy matrona.

    Maria Cano

    • Es una profesión preciosa, con sus idas y venidas, como todo, pero preciosa. Algún día si te empeñas podrás serlo tú también. La maternidad otorga una fuerza interna que te hace llevar a cabo cosas que parecían imposibles. Ya lo verás. Saludos María.

  3. Pingback: Mes de las flores, 5 de Mayo Día Internacional de la Matrona | MaterLiter

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